agorafobia

La agorafobia es un trastorno de ansiedad que consiste en el miedo a determinadas situaciones. El ataque de pánico o crisis de ansiedad consiste en un cuadro clínico caracterizado por el aumento de la frecuencia y presión sanguínea, la respiración agitada, sudor, sensación de ahogo, mareo, temblores y despersonalización.

El afectado siente intensas sensaciones fisiológicas que aparecen súbitamente o como venidas de la nada, aumentando gradualmente y apareciendo una tras otra o varias combinaciones a la vez, según la persona entre en un estado emocional agudo.

Estas sensaciones generalmente son:

  • taquicardia.
  • ráfagas de calor/frío.
  • calor, sudor, sofoco.
  • temblores.
  • ahogo o falta de aire; hiperventilación.
  • mareo y vértigo.
  • sensación de irrealidad.
  • dolor u opresión en pecho.
  • astenia: fatiga o cansancio.
  • náuseas, dificultad para tragar, sensaciones extrañas en el estómago (como mariposas en el estómago).
  • visión borrosa o sensación de ver luces.
  • pinchazos, calambres, entumecimiento, tensión, piernas débiles, pérdida de sensibilidad, palidez.
  • sensación de orinar o evacuar, entre otros.

Una de las situaciones que se pueden dar es estar en casa tranquilamente y comenzar a prepararnos, bien para acudir a una reunión o porque tenemos que realizar alguna gestión fuera de casa. El paciente puede comenzar a sentir sensación de nerviosismo, taquicardias o falta de aire, por ejemplo. Son situaciones incómodas e incontrolables inicialmente que requieren ayuda profesional antes de que el problema vaya a más, ya que quien lo sufre suele ponerse más nervioso cuando más piensa en qué le está pasando. El regreso a casa suele ser un alivio y la vida puede volverse normal estando en nuestro hogar.