¿SABÍAS QUE VENCER EL ESTRÉS, SIN RECURRIR A PASTILLAS, ES POSIBLE?

Os dejamos algunos alternativas a la medicación que os ayudarán a vencer el estrés y a mejorar vuestro bienestar. 


 

"Sin bienestar la vida no es vida; solo es un estado de languidez y sufrimiento".

- Francois Rabelais -

El estrés: una de las causas de la depresión, trastornos psicológicos y alteraciones orgánicas

Uno de los problemas que más sufre la población española es el estrés, una de las principales causas de depresión, trastornos psicológicos y alteraciones orgánicas que afecta de forma directa e indirecta a la salud. Se  estima que en tres años la depresión se constituirá como la tercera causa de enfermedad, al lado de los problemas coronarios y los accidentes de tráfico. Será además la primera causa de incapacidad. ¿Cuál es el problema que nos encontramos tanto los psicólogos como los pacientes? El uso excesivo de medicación durante meses e incluso años e incluso habiendo recurrido a la automedicación.

Estas alteraciones o trastornos que perjudican nuestra salud suelen ser promovidos por la sociedad actual tan acelerada en la que vivimos, cada vez más estresante y exigente a diferentes niveles, ya sea físico, social o laboral, lo que repercute negativamente en nuestra salud y bienestar. Lo que debemos saber es que todos tenemos en nosotros las herramientas necesarias, simplemente hay que aprender a utilizarlas.

Alternativas a la medicación

Cuando no sabemos gestionar determinadas situaciones o tenemos la sensación que nos superan, poco a poco nuestro estado vital se va reduciendo, alterando nuestro bienestar tanto vital como social. Ante esta situación, probablemente, nos hemos planteado en algún momento, "¿Debería acudir al médico?" "¿Tendré que tomarme pastillas?". Pues bien, no es necesario, ya que la práctica de ejercicios concretos de relajación o entrenamiento ante determinadas situaciones que alteren nuestro bienestar vital, ayudan a calmar la mente y reducen distracciones. 

El profesional cualificado debe enseñar y el paciente debe aprender a utilizar correctamente las herramientas necesarias para reducir y gestionar las manifestaciones clínicas del estrés, reducir la ansiedad y aumentar la  resiliencia  (cualidad de las personas para resistir y rehacerse ante situaciones traumáticas o de pérdida). 

Actividades como meditar, aprender a relajarse, ejercicios de respiración y de atención plena, entrenamiento mental, psicología positiva y entrenamiento de habilidades cognitivas nos ayudan a saber gestionar situaciones adversas que nos vayan surgiendo.  Centrándonos en la gestión y manifestación clínica del estrés, así como en la reducción de la ansiedad, se logra reducir la necesidad del tratamiento del dolor crónico y de la fibromialgia, y mejoran los parámetros cardiovasculares, digestivos, sanguíneos, musculares o neurológicos entre otros.

Consecuencias del estrés

Aunque parezca paradójico tenemos que tener en cuenta que no todo el estrés es negativo. El ser humano necesita un determinado grado de estrés o tensión. Este permite mantenernos con un nivel de activación óptimo, lo que nos capacita para responder a determinadas demandas ambientales, adaptándonos, creciendo o sobreviviendo.  Pero cuando nos encontramos ante una falta de actividad o pasividad hay que estar alerta, lo que hace es provocarnos una apatía total o indiferencia que mantiene los niveles de rendimiento muy bajos. Y esto podría conllevar también depresión y estrés por inactividad, así como, generación de otras enfermedades.

Determinados niveles de estrés suponen un proceso natural de adaptación ante situaciones críticas, algo que nos ha permitido sobrevivir, adaptarnos a los cambios, superar obstáculos, cambios y dificultades con las que nos encontramos a diario.  Ante este tipo de situaciones nuestro cuerpo se prepara. Para ello, se ponen en funcionamiento una serie de mecanismos y reacciones psicofisiológicas que nos ayudan a enfrentarnos a esa situación, o bien, a huir de ella. Pero, como todo, el exceso es perjudicial.

Las situaciones estresantes implican un gasto energético tanto a nivel psicológico como físico. Cuando permanecen en el tiempo -lo que conocemos como estrés crónico-, nuestro organismo comienza a dar señales de alerta que se manifestarán en forma de diferentes dolencias y enfermedades, que nos impedirán, o por lo menos obstaculizarán, la realización de nuestras actividades diarias. 

Consejo


 

Cada vez más personas buscan tomar el control de su salud a través de información y recursos de psicología. Muchos profesionales trabajamos ayudando a prevenir problemas de salud antes de que comiencen. Si estás luchando para hacer cambios saludables en su vida y no sabes muy bien cómo hacerlo, pedir consejo a un psicólogo es una manera de comenzar por el camino correcto.

 

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