En un día tan señalado como el de hoy, 10 de octubre y Día Mundial de la Salud Mental, nuestro objetivo es ayudar a aumentar la conciencia sobre la salud mental y la importancia de tratar las enfermedades mentales.

ENFERMEDADES MENTALES

La salud mental es un estado de bienestar en el que el individuo es consciente de sus propias capacidades, puede afrontar las tensiones normales de la vida, puede trabajar de forma productiva y fructífera y es capaz de hacer una contribución a la sociedad. La dimensión positiva de la salud mental se incluye en la definición de salud: «La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades».

La adolescencia y los primeros años de la edad adulta son una época de la vida en la que ocurren muchos cambios, por ejemplo, cambiar de escuela, dejar el hogar y comenzar la universidad o un nuevo trabajo.

Para muchos de ellos, estos cambios son emocionantes, igual que lo fue para quienes lo hemos vivido. Sin embargo, también pueden causar situaciones de estrés y aprensión. En algunos casos, si estos sentimientos no se reconocen y ni se controlan, pueden conducir a alguna de las enfermedades mentales o trastornos mentales que veremos después.

El uso creciente de la tecnología online, aunque aporte beneficios también puede traer presiones adicionales, ya que la conectividad a las redes virtuales en cualquier momento del día y de la noche va en aumento. Los jóvenes pasan la mayor parte del día en Internet, experimentan delitos cibernéticos, acoso cibernético y tienen acceso a videojuegos violentos.

Por otro lado, es muy importante saber que el número de suicidios y abuso de sustancias ha aumentado. El acoso escolar no pasa indiferente; la homosexualidad o bisexualidad en los jóvenes hace que algunos se sientan solos y perseguidos por ser fieles a sí mismos y muchos jóvenes están en la edad de poder sufrir algún trastorno o enfermedad mental. A pesar de estas situaciones y muchas otras, pensamos que se habla y se enseña muy poco o nada sobre las enfermedades mentales y sus consecuencias.

Cada año, uno de cada cuatro adultos y uno de cada diez niños tienen problemas de salud mental.

Son muchas las familias afectadas y estos trastornos afectan a la hora de superar el día, de relacionarse y mantener un trabajo. La enfermedad mental puede hacerte sentir muy mal y ocasionar problemas en la vida cotidiana, por ejemplo, en la escuela, el trabajo o en las relaciones interpersonales. En la mayor parte de los casos, los síntomas pueden tratarse con una combinación de medicamentos y terapia de conversación (psicoterapia), o simplemente con psicoterapia.

Nuestra salud mental es igual que nuestra salud física: debemos cuidarla.

Los problemas de salud mental van desde problemas comunes, como depresión ansiedad , hasta problemas más raros, como la esquizofrenia,  el trastorno bipolar o el Trastorno Obesivo Compulsivo (TOC).

Síntomas de la enfermedad mental.

Los signos y síntomas de la enfermedad mental pueden variar según el trastorno, las circunstancias y otros factores. Los síntomas de la enfermedad mental pueden afectar las emociones, los pensamientos y las conductas. Algunos ejemplos de los signos y síntomas son los siguientes:

  • Sentimientos de tristeza o desánimo.
  • Pensamientos confusos o capacidad reducida de concentración.
  • Preocupaciones o miedos excesivos o sentimientos intensos de culpa.
  • Altibajos y cambios radicales de humor.
  • Alejamiento de las amistades y de las actividades.
  • Cansancio importante, baja energía y problemas de sueño.
  • Desconexión de la realidad (delirio), paranoia o alucinaciones.
  • Incapacidad para afrontar los problemas o el estrés de la vida diaria.
  • Problemas para comprender y relacionar las situaciones y las personas.
  • Abuso de drogas o de alcohol.
  • Cambios importantes en los hábitos alimentarios.
  • Cambios en el deseo sexual.
  • Exceso de enojo, hostilidad o violencia.
  • Pensamiento suicida.

La mejor manera de lidiar con este estigma es a través de los hechos y una mejor comprensión de los problemas de salud mental. Desde identificar las causas, identificar soluciones y, finalmente, reconocer que realmente estamos tratando con problemas médicos.

¿Cuáles son algunos tipos de enfermedades mentales?

Existen muchos tipos diferentes de trastornos que afectan a la salud mental. Algunos comunes incluyen:

La mitad de todas las enfermedades mentales comienzan a la edad de 14 años.

La mitad de todas las enfermedades mentales comienzan a los 14 años, pero la mayoría de los casos no se detectan ni se tratan.

La depresión es la tercera causa principal de enfermedad entre los adolescentes. El suicidio es la segunda causa de muerte entre los jóvenes de 15 a 29 años. El uso nocivo del alcohol y las drogas ilícitas entre los adolescentes es un problema importante en muchos países y puede conducir a conductas de riesgo como el sexo inseguro o la conducción peligrosa. No hay que olvidar los trastornos alimentarios, como la bulimia y la anorexia, con sus graves efectos sobre la salud y la vida.

Cuidando nuestra salud mental.

Todos debemos cuidar nuestra salud mental y nuestro bienestar, tengamos un problema de salud mental o no. El bienestar mental describe cómo nos sentimos siente y cómo podemos sobrellevar la vida cotidiana. Puede cambiar de un momento a otro, de un día a otro, de un mes a otro o de un año a otro.

Si tienes buena salud mental eres capaz de:

  • Sentirte relativamente seguro de ti mismo y tener una autoestima positiva.
  • Sentir y expresar emociones.
  • Construir y mantener buenas relaciones con los demás.
  • Sentirte comprometido con el mundo que te rodea.
  • Vivir y trabajar productivamente
  • Hacer frente a las tensiones de la vida cotidiana
  • Adaptar y gestionar en tiempos de cambio e incertidumbre.

6 consejos para tener una buena salud mental.

Planteamos una serie de situaciones que se pueden dar y una serie de consejos para mantenerse mentalmente bien y desarrollar la capacidad para hacer frente a los altibajos de la vida:

1. Analiza, ¿qué está afectando a tu bienestar? 

El estrés, la soledad, la inactividad, la falta de sueño son negativos para el bienestar mental. Hay algunos factores que pueden hacer que uno sea más vulnerable. Estos pueden haber ocurrido en el pasado o pueden estar ocurriendo ahora:

  • Maltrato, trauma, violencia o abandono.
  • Aislamiento social o discriminación.
  • Una condición de salud física a largo plazo.
  • Desventaja social, pobreza o deuda.
  • Desempleo.
  • Cuidar a un familiar o amigo.
  • Traumatismo significativo.

No importa la razón, puede ser útil recordar que merece la pena sentirse bien y necesitas sentirte bien, y que hay pasos que puedes tomar para mejorar y mantener tu bienestar mental.

Todos somos diferentes. Lo que afecta al bienestar mental de alguien no necesariamente afectará a otros de la misma manera. Pero todos tenemos momentos en los que tenemos un bajo bienestar mental, nos sentimos estresados , molestos o nos resulta difícil enfrentar o lidiar con determinadas situaciones. Las situaciones comunes de la vida que pueden afectar el bienestar mental incluyen:

-Pérdida o duelo.
-Soledad.
-Problemas de pareja.
-Problemas en el trabajo.
-Preocuparse por el dinero.

 

2. Construye relaciones positivas.

Conectar con los demás puede ayudar a sentir un mayor sentido de pertenencia y a desafiar los sentimientos de soledad.

  • Haz tiempo para las personas que quieres. Mantener el contacto regular con amigos y familiares, ya sea en persona, por teléfono o por texto, puede fortalecer tus relaciones.
  • Únete a un grupo o clases. Piensa en las cosas que te gustan hacer o que te gustarían descubrir: como dibujar, jardinería, coser, manualidades, hacer yoga, senderismo, esquí, patinar, bailar… y busca cursos, grupos o asociaciones. Conocer a otros con un interés compartido puede aumentar la confianza y construir realciones. Salir de la rutina es muy recomendable para desconectar.
  • Habla de cómo te sientes. Abrirse a un amigo, a un familiar de confianza o a un psicólogo, puede ayudarte a sentirte escuchado y apoyado. El solo hecho de reconocer sus sentimientos y expresarnos a la persona correcta es un gran paso.
  • Usa el apoyo de los compañeros. Si te resulta difícil el punto anterior, hablar con personas que tienen sentimientos o experiencias similares puede ayudarte a sentirse aceptado. Pero hay que tener un poco de cuidado, ni todas las experiencias son iguales ni todos las asumimos, experimentamos o afrontamos de la misma forma.
  • Voluntario. Dar tu tiempo a quienes lo necesitan puede ser extremadamente satisfactorio y puede ayudarte a ver las cosas desde una perspectiva diferente.

 

3. Dedícate tiempo. 

A veces puedes sentirte culpable por pasar tiempo a solas y relacionarte poco. Es mejor la soledad buscada que la soledad impuesta. Esos momentos de “soledad buscada” son importantes para tu bienestar y puede ayudarte a ser más resistente. Prueba el Mindfulness o la atención plena: puede ayudarte a ser más consciente y administrar tus pensamientos, sentimientos y entornos. Puede ayudarte a disfrutar más de la vida y aceptar el mundo que te rodea. Consulta con nuestros profesionales para obtener más información y detalles del Mindfulness.

Suena algo raro, ¿verdad? Pero date un poco de espacio.

  • Aprende algo nuevo. Aprender nuevas habilidades puede ayudar a aumentar su confianza y darle una sensación de logro. Puedes aprender un nuevo idioma, inscribirte en una clase de arte o probar una nueva receta. No tiene que ser algo grande.
  • Haz algo que disfrutes . Ya sea caminar, tocar un instrumento o ir al cine, es positivo que tu cuerpo haga algo que le haga sentir bien.
  • Probar técnicas de relajación. Hacer algo que encuentres tranquilizador, como meditación, relajación autoguiada, escuchar música, pintar, darte una ducha caliente o un buen baño relajante puede ayudar a reducir el estrés y mejorar su bienestar mental.

 

4. Cuida tu salud mental. 

Si vives con un problema de salud mental, tomar medidas para cuidar tu salud mental te ayudarán a mejorar tu bienestar.

  • Dile a la gente lo que te ayuda. Si ciertos tratamientos han ayudado en el pasado, informa a tu médico o profesional de la salud. Dí a sus amigos y familiares cómo pueden apoyarte: escuchándote cuando tienes un mal día, ayudarte a cumplir tus compromisos, etc.
  • Encuentra tus primeras señales de advertencia. Si puedes, trata de ser consciente de cómo te sientes y de los cambios experimentados. Si tienes tiempo, es importante que anotes todo. Estas pequeñas notas pueden ser muy útiles a la hora de pedir apoyo.
  • Construye tu autoestima. Aumentar tu autoestima puede ayudarte a sentirse más seguro y capaz de enfrentar la adversidad.

 

5. Cuida tu salud física.

Cuidar tu cuerpo puede ayudarte a mantenerte mentalmente bien. Hacer cambios pequeños y graduales puede tener un impacto positivo en tu bienestar mental. Intenta comenzar con una o dos cosas que puedas hacer.

      • Actividad física. Nuestra salud mental y física están estrechamente vinculadas. Practicar deporte o hacer ejercicio puede ayudarte a sentirse mejor de muchas maneras diferentes. Ten en cuenta siempre que no debes extralimitarte ni realizar grandes esfuerzos por encima de tus posibilidades.
      • Alimentación. Una correcta alimentación se refleja en nuestro bienestar y estado físico, pero también en nuestro estado mental. Saber qué alimentos debemos o no debemos comer puede ser realmente confuso, especialmente cuando parece que los consejos cambian regularmente. Sin embargo, la evidencia sugiere que, además de afectar nuestra salud física, lo que comemos también puede afectar la forma en que nos sentimos. Mejorar la dieta puede ayudar a:
        • Mejorar tu estado de ánimo
        • Darte mas energía
        • Ayudarte a pensar más claramente.

Algunos consejos sobre alimentos (antes de cualquier cambio en la alimentación, consulta a tu médico).

  • La proteína contiene aminoácidos, que forman los químicos que tu cerebro necesita para regular tus pensamientos y sentimientos. También ayuda a que te sientas lleno por más tiempo. La proteína está en: carne magra, pescado, huevos, queso, legumbres (guisantes, frijoles y lentejas), productos de soja, nueces y semillas. El salmón es una excelente fuente de proteínas, vitamina D y potasio. También es una de las mejores fuentes de omega 3 DHA y alto en vitaminas B, incluyendo B12. El salmón proporciona triptófano que se convierte en serotonina, un importante regulador del estado de ánimo, en el cerebro.
  • Cuando el nivel de azúcar en la sangre baja, podemos sentirnos cansados, irritables o deprimidos. Comer regularmente y elegir alimentos que liberen energía lentamente ayudará a mantener los niveles de azúcar constantes. Los alimentos energéticos de liberación lenta incluyen: pasta, arroz, avena, pan integral y cereales, nueces y semillas.
  • Tu cerebro necesita ácidos grasos (como omega-3 y -6) para que funcione bien. Entonces, en lugar de evitar todas las grasas, es importante comer las correctas. Las grasas saludables se encuentran en: pescados grasos, aves, nueces (especialmente nueces y almendras), aceites de oliva y girasol, semillas (como el girasol y la calabaza), aguacates, leche, yogur, queso y huevos.
  • A veces, el intestino puede reflejar cómo te sientes emocionalmente. Si estás bajo estrés o ansiedad puede hacer que el intestino se vuelva más lento. Para una digestión saludable necesita tener mucha fibra, líquido y ejercicio regularmente. Los alimentos saludables para el intestino incluyen: frutas, verduras y cereales integrales, legumbres o yogures probióticos.

Si sientes estrés o ansiedad y crees que está afectando tu intestino, prueba algunas de nuestras técnicas de relajación o ejercicios de respiración.

  • La cafeína es un estimulante y te dará un rápido estallido de energía, pero puede afectar al nerviosismo y a la ansiedad, e incluso alterar tus patrones de sueño. No es nada recomendable en casos de ansiedad. La cafeína se encuentra en: té, café, chocolate, en las bebidas de cola y otras bebidas energéticas manufacturadas.
  • Si no bebes suficiente líquido, puede resultarle difícil concentrarte o pensar con claridad. También es posible que empieces a sentirte estreñido (lo que no pone de buen humor a nadie):
    • Se recomienda beber entre 6 y 8 vasos de líquido al día.
    • El té, el café, los jugos y los batidos cuentan para su consumo (pero ten en cuenta que también pueden contener cafeína o azúcar).

 

6. Pide ayuda si la necesitas.

  • Piensa en la posibilidad de la terapia . Si ves que las cosas son realmente difíciles, no dudes en acudir a un profesional. Hablar sobre determinados temas a veces se convierte en un paso difícil dentro del propio entorno. Consulta con nuestro equipo cualquier problema que te preocupe, con total privacidad y confidencialidad.
  • No te presiones para continuar como siempre. Da pequeños pasos y, si te resulta difícil arreglárselas, no dudes en pedir ayuda. Por ejemplo, es posible que necesites ayuda con las tareas diarias, como la limpieza o el cuidado de los niños.
  • Plan para una crisis . Cuando uno no se encuentra bien, puede ser difícil solicitar el apoyo que necesita, averiguar qué apoyo quiere o dónde acudir. Hacer un plan de crisis mientras estás bien puede ayudarte a mantener el control y la tranquilidad, y hacer que otras personas sepan cuál es la mejor manera de ayudar. 
  • Mantente a salvo. Mantén a salvo a los demás . Si tus sentimientos comienzan a volverse abrumadores y tienes pensamientos suicidas o cree que puedes autolesionarte o lesionar a alguien, recuerda que debes pedir ayuda a la mayor brevedad, antes de hacerte daño o de hacer daño a alguien:
    • Llama al 911 o al número local de emergencias de inmediato.
    • Llama al especialista que esté tratándote.
    • Busca ayuda de tu médico de atención primaria.
    • Acude a un psicólogo clínico.
    • Acércate a un amigo cercano o a un ser querido.

 

La prevención comienza con una mejor comprensión.

Se puede hacer mucho para ayudar a desarrollar la resistencia mental desde una edad temprana para ayudar a prevenir la angustia mental y la enfermedad entre los adolescentes y adultos jóvenes, y para controlar y recuperarse de la enfermedad mental. 

La prevención comienza con el conocimiento y la comprensión de los signos y síntomas de alerta temprana de una enfermedad mental. Los padres, maestros y profesores  pueden ayudar a desarrollar las habilidades de la vida de los niños y adolescentes. Se puede proporcionar apoyo psicosocial en las escuelas y otros entornos comunitarios y, por supuesto, se debería acudir siempre a un profesional de la salud para detectar el tipo de problema y ayudar a superar cualquier trastorno de salud mental.

 

Día de la Salud Mental 2018.