Como algunos sabréis, recientemente se ha estrenado en el canal #0 de Movistar el magnífico programa “Otros Mundos” dirigido por Javier Sierra. Un programa en el que he tenido la ocasión de colaborar llevando a cabo una regresión de hipnosis, aunque quiero precisar algunos puntos al respecto:

Como ya hemos comentado en otras ocasiones la hipnosis regresiva no es una  “máquina de la  verdad”. Ciertamente, podemos obtener algunos datos interesantes a nivel clínico o de investigación; pero debemos ser muy cautos a la hora de interpretar esos datos. Hay varios problemas que pueden surgir en la regresión y que tienen que ver con las características del sujeto hipnotizado y también con la metodología empleada por el terapeuta.

En cuanto al sujeto, puede fabular; esta fabulación no equivale a un falso testimonio deliberado, sino que puede responder a diferentes factores que hagan que esa persona crea firmemente que lo que está contando es cierto, aunque no corresponda a la realidad. Por ejemplo, en muchos casos el fenómeno conocido como “parálisis del sueño” podría explicar una serie de vivencias anómalas. En ese estado la persona estaría en un nivel intermedio entre la vigilia y el sueño, sintiéndose incapaz de moverse mientas experimenta la presencia de seres extraños a su alrededor u otra serie de imágenes que parecen muy reales y que le atemorizan. Este fenómeno ha dado lugar a lo que se ha dado en llamar “visitantes de dormitorio “: millones de personas en todo el mundo han sufrido este tipo de anomalías, y especialmente en Estados Unidos.

Hay otra serie de elementos que podrían hacer que tengamos una serie de vivencias alucinatorias, aunque en general las personas que narran haber sido abducidas por un O.V.N.I no tienen un problema psicopatológico concreto. El elemento cultural indudablemente es muy importante y a partir de la segunda guerra mundial, las películas, los comics o la radio nos han influido a todos tanto en forma de noticias como de relatos que cuentan visitas de extraterrestres a nuestro planeta. Así, en 1938 una adaptación radiofónica de la novela “La Guerra de los Mundos” de H.G.Wells, dirigida por Orson Welles produjo una verdadera conmoción en algunas zonas de Estados Unidos: en la emisión de radio se simulaba un noticiario que informaba de una caída de meteoritos seguida de una invasión alienígena. (aunque se informó en una introducción a los oyentes de que se trataba de un programa de ficción, muchos sintonizaron tarde el programa y creyeron que escuchaban noticias reales). Las reacciones de pánico fueron notables. Años después en 1949, en Quito se produjeron graves incidentes como consecuencia de una adaptación del mismo relato que fue también difundida con ese aspecto de noticiario.

Todos recordamos películas como “Encuentros en la Tercera Fase”, “E.T.”, “Invasión a la Tierra” y otras, que han dejado huella en los espectadores de todo el mundo.

Podría haber muchos otros factores a tener en cuenta en cuanto a las características del sujeto, pero también es importante señalar que el terapeuta puede producir distorsiones en  el recuerdo si no hace un buen uso de la hipnosis. En no pocos casos, se ha observado que el hipnólogo induce falsos recuerdos en el paciente. Conviene, al practicar una regresión no “dirigir” en modo alguno la rememoración del sujeto bajo hipnosis: nuestra forma de preguntar puede llevar a la persona hipnotizada a decir lo que el terapeuta quiere o espera que diga. El problema añadido en este caso, es que probablemente el sujeto se aferrará a esos falsos recuerdos con la convicción de que son reales, aunque sean un artefacto introducido por la hipnosis. En los casos en los que hay expertos en hipnosis que se dedican fundamentalmente al estudio de los abducidos, puede haber una influencia importante de las expectativas que ellos traen de antemano sobre la forma en que se desarrolla la regresión.

En cualquier caso, debemos tratar con mucho respeto a los abducidos; son personas que en muchos casos sufren porque su experiencia ha cambiado su vida para mal: se sienten incomprendidos, tienen miedo a que les tomen por locos, pueden tener pesadillas recurrentes, miedos y confusión. El psicólogo debe ayudar a esas personas a encajar esas vivencias en su biografía, sin tratar de imponer nuestra opinión al paciente.

En los casos de supuestos abducidos que yo he podido tratar y estudiar en mi consulta, es cierto que en la gran mayoría de casos encontrábamos que la memoria del paciente estaba distorsionada y que el  supuesto secuestro podía ser explicado más por componentes psicológicos que por la intervención de seres de otros mundos.

No obstante, sería injusto decir que todos los casos recogidos a lo largo de muchos años por los estudiosos de este tema son explicables desde la mentalidad científica. En algunos casos concretos, posiblemente tenemos que aceptar que no lo sabemos todo y que la duda o el misterio permanecen después de un análisis racional.

Seguramente es saludable dejar siempre un pequeño resquicio para ese beneficio de la duda.

 

Isidro Pérez Hidalgo.

Director de CHC Psicólogos Madrid. Presidente de la Sociedad Hipnológica Científica.