AGORAFOBIA, ¿Qúe es?

La agorafobia es un trastorno psicológico que suele estar fuertemente unido a la crisis de ansiedad.

La agorafobia podemos resumirla como un miedo incontrolable ante determinadas situaciones. Cuando a la persona que ha sufrido de forma repetida una crisis de ansiedad, le invade un temor extremo ante la idea de volver a experimentar un ataque de pánico y volver a revivir los síntomas. Es decir, cuando la crisis de ansiedad se ha tenido en cualquier momento fuera de casa, la mente asociará salir con volver a revivir los síntomas. 

El recurso más habitual es evitar las situaciones llevando a cabo conductas de seguridad, como recurrir a medicación, beber agua o simplemente evitar lugares considerados como peligro. En ningún caso las conductas de seguridad solucionarán el problema. Son refuerzos de corta duración ante un problema seguirá presente. Escapar o evitar las situaciones no es la solución y a pesar de todos esos miedos, la persona que lo sufre debe saber que no se va a morir, ni le va a suceder nada grave. Ante todo tranquilidad.

RELACIONES SOCIALES.

Las relaciones sociales de las personas agorafóbicas se ven muy afectadas por su problema, de esta manera, no salir y no poder ir solos a muchos sitios restringe las posibilidades de poder estar con gente y su vida social se va reduciendo de forma notable. En la mayoría de los casos se ven obligados a establecer una gran dependencia de una persona allegada, porque sienten que no pueden ir sin compañía a muchos sitios. Como resultado, este miedo irracional que sienten les hace desarrollar habilidades especiales para conseguir compañía y manejar a las personas que los quieren. La buena noticia es que es tratable y curable.

SÍNTOMAS DE LA AGORAFOBIA.

¿Cómo podemos saber si una persona puede estar sufriendo Agorafobia? Estos son algunos de los síntomas:

  • Temor de quedarse solo.
  • Miedo a salir de casa.
  • Miedo a estar en lugares donde el escape podría ser difícil.
  • Miedo a perder el control en un lugar público.
  • Dependencia de otros.
  • Sentimientos de separación o distanciamiento de los demás.
  • Sentimientos de desesperanza.
  • Sensación de que el cuerpo es irreal.
  • Sensación de que el ambiente es irreal.
  • Tener temperamento o agitación inusuales.
  • Permanecer en la casa por períodos prolongados.

El afectado siente intensas sensaciones fisiológicas que aparecen súbitamente o como venidas de la nada, aumentando gradualmente y apareciendo una tras otra. Incluso varias combinaciones a la vez, según la persona entre en un estado emocional agudo.

Estas sensaciones físicas generalmente son:

  • Taquicardia.
  • Ráfagas de calor/frío.
  • Sudores y/o sofocos.
  • Temblores.
  • Ahogo o falta de aire (hiperventilación)
  • Mareo y vértigo.
  • Sensación de irrealidad.
  • Dolor u opresión en pecho.
  • Sstenia: fatiga o cansancio.
  • Náuseas.
  • Sensaciones extrañas en el estómago.
  • Visión borrosa o sensación de ver luces.
  • Pinchazos, calambres, entumecimiento, tensión, piernas débiles, pérdida de sensibilidad o palidez.
  • Sensación de orinar o evacuar.
  • Otros.

SITUACIONES QUE SE PUEDEN DAR.

Una de las situaciones que se pueden dar es estar en casa tranquilamente y comenzar a prepararnos, bien para acudir a una reunión o porque tenemos que realizar alguna gestión fuera de casa. El paciente puede comenzar a sentir nerviosismo, temblores, taquicardias o falta de aire, por ejemplo. En estos casos, la simple idea de salir de casa, de su zona de confort, comienza a desencadenar una serie de síntomas. Regresar a casa suele ser un alivio cuando se sufre agorabia. La vida puede volverse normal estando en su hogar o en un ambiente donde se sientan seguros y tranquilos, lejos de ruidos y tumultos de gente.

Son momentos de miedo incontrolable que requieren ayuda profesional antes de que el problema vaya a más. Se hace necesario controlar esta situación, ya que la persona agorafóbica suele ponerse capa vez más nerviosa al pensar que volverán a repetirse los síntomas agudos de la crisis de ansiedad.

TRATAMIENTO DE LA AGORAFOBIA

Durante la agorafobia, los miedos invaden nuestro cerebro llegando a tomar las riendas de nuestra vida. La solución es acudir a un profesional que analice tu caso para poder desarrollar un programa encaminado a superar ese miedo y poder llevar una vida normal

Está demostrado que la terapia cognitivo-conductual es la más empleada y adecuada para los problemas de agorafobia, y la más efectiva. Aprendiendo a enfrentarse al miedo, al abandono, a la soledad, a volverse loco o a morirse mientras se toma el control de la propia vida para hacer lo que se quiere es cómo se consigue la liberación. El objetivo de la terapia es que la persona sea capaz de aceptar ese miedo inevitable y que evite luchar contra él, porque si lucha, se va a causar una ansiedad mucho mayor. Esta ansiedad añadida constituye el núcleo de la agorafobia. 

¡Te ayudamos a vencerla!