7 de Abril, Día Mundial de la Salud

El Día Mundial de la Salud se celebra cada año el 7 de abril para conmemorar el aniversario de la fundación de la OMS (Organización Mundial de la Salud), y nos ofrece una oportunidad única para movilizarnos anualmente en torno a un tema de salud específico que preocupe a las personas a nivel global. Si bien el año pasado el tema de la campaña se centró en la Diabetes, este año es la DepresiónPor este motivo, desde CHC PsicólogosGabinete de Psicología Clínica de Isidro Pérez Hidalgo-, hacemos un artículo especial y ampliamente informativo sobre la depresión.

La depresión es un problema que afecta a personas de todas las edades y condiciones sociales que provoca angustia mental y afecta a la capacidad de las personas para llevar a cabo incluso las tareas cotidianas más simples, lo que tiene en ocasiones efectos nefastos sobre las relaciones con la familia y los amigos y sobre la capacidad de ganarse la vida. En el peor de los casos, la depresión puede provocar el suicidio, que actualmente es la segunda causa de muerte entre las personas de 15 a 29 años de edad.

En España abusamos en general de los medicamentos: estamos demasiado medicalizados. Así lo considera buena parte de la propia profesión médica y la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU). Existe una “excesiva” medicalización de la sociedad actual, un problema que han achacado tanto a los pacientes, como a los profesionales sanitarios, a la industria farmacéutica, alimentaria y tecnológica. Y es que, a su juicio, se está intentando medicalizar a personas “sanas” poniendo como “excusa” la existencia de enfermedades que “no existen”.

Uno de los problemas que más sufre la población española es el estrés, una de las principales causas de depresión, trastornos psicológicos y alteraciones orgánicas. Afecta de forma directa e indirecta a la salud. Por un lado, facilita la aparición de enfermedades o acelera el progreso de alguna ya existente y, por otro, estimula conductas nocivas o reduce la aparición de conductas saludables. 

La OMS (Organización Mundial de la Salud) estima que para el año 2020 la depresión se constituirá como la tercera causa de enfermedad, al lado de los problemas coronarios y los accidentes de tráfico. Será además la primera causa de incapacidad. Estas alteraciones o trastornos que perjudican nuestra salud son promovidos, en la mayor parte de los casos, por la sociedad actual tan acelerada en la que vivimos. Es una sociedad cada vez más estresante y exigente a diferentes niveles, ya sea físico, social y/o laboral, lo que repercute negativamente en nuestra salud y bienestar.

Un estudio realizado por un equipo de investigadores pertenecientes al Hospital de Massachusetts en colaboración con la Universidad de Harvard han demostrado que una adecuada gestión mental reduciría las visitas a los centros de salud en un 43%.

Datos y cifras.

  • La depresión es un trastorno mental frecuente que afecta a más de 350 millones de personas en el mundo.
  • La depresión es la principal causa mundial de discapacidad y contribuye de forma muy importante a la carga mundial de morbilidad.
  • La depresión afecta más a la mujer que al hombre.
  • En el peor de los casos, la depresión puede llevar al suicidio.
  • Hay tratamientos eficaces para la depresión.

Generalidades.

La depresión es distinta de las variaciones habituales del estado de ánimo y de las respuestas emocionales breves a los problemas de la vida cotidiana. Puede convertirse en un problema de salud serio, especialmente cuando es de larga duración e intensidad moderada a grave, y puede causar gran sufrimiento y alterar las actividades laborales, escolares y familiares. En el peor de los casos puede llevar al suicidio, que es la causa de aproximadamente 1 millón de muertes anuales.

Aunque hay tratamientos eficaces para la depresión, más de la mitad de los afectados en todo el mundo (y más del 90% en algunos países) no reciben esos tratamientos. Las personas con depresión no siempre se diagnostican correctamente, ni siquiera en algunos países de ingresos elevados, mientras que otras que en realidad no la padecen son diagnosticadas erróneamente y tratadas con antidepresivos.

Tipos y síntomas.

Dependiendo del número y de la intensidad de los síntomas, los episodios depresivos pueden clasificarse como leves, moderados o graves.

Una distinción fundamental es la establecida entre la depresión en personas con y sin antecedentes de episodios maníacos. Ambos tipos de depresión pueden ser crónicos y recidivantes, especialmente cuando no se tratan.

Depresión unipolar. Síntomas: Durante los episodios depresivos típicos hay estado de ánimo deprimido, pérdida de interés y de la capacidad de disfrutar, y reducción de la energía que produce una disminución de la actividad, todo ello durante un mínimo de dos semanas. Muchas personas con depresión también padecen síntomas de ansiedad, alteraciones del sueño y del apetito, sentimientos de culpa y baja autoestima, dificultades de concentración e incluso síntomas sin explicación médica.

Dependiendo del número y de la intensidad de los síntomas, los episodios depresivos pueden clasificarse como leves, moderados o graves. Las personas con episodios depresivos leves tendrán alguna dificultad para seguir con sus actividades laborales y sociales habituales, aunque probablemente no las suspendan completamente. En cambio, durante un episodio depresivo grave es muy improbable que el paciente pueda mantener sus actividades sociales, laborales o domésticas si no es con grandes limitaciones.

Trastorno bipolar. Síntomas: Este tipo de depresión consiste característicamente en episodios maníacos y depresivos separados por intervalos con un estado de ánimo normal. Los episodios maníacos cursan con estado de ánimo elevado o irritable, hiperactividad, logorrea, autoestima excesiva y disminución de la necesidad de dormir.

Factores contribuyentes y prevención.

La depresión es el resultado de interacciones complejas entre factores sociales, psicológicos y biológicos. A su vez, la depresión puede generar más estrés y disfunción, y empeorar la situación vital de la persona afectada y, por consiguiente, la propia depresión. Hay relaciones entre la depresión y la salud física; así, por ejemplo, las enfermedades cardiovasculares pueden producir depresión, y viceversa. Está demostrado que los programas de prevención reducen la depresión. Entre las estrategias comunitarias eficaces para prevenirla se encuentran los programas escolares de prevención del maltrato infantil o los programas para mejorar las aptitudes cognitivas, sociales y de resolución de problemas de los niños y adolescentes.

Las intervenciones dirigidas a los padres de niños con problemas de conducta pueden reducir los síntomas depresivos de los padres y mejorar los resultados de sus hijos. Los programas de ejercicio para las personas mayores también son eficaces para prevenir la depresión.

Diagnóstico y tratamiento.

Hay tratamientos eficaces para la depresión, trastorno que puede ser diagnosticado y tratado de forma fiable por profesionales capacitados. Las opciones terapéuticas recomendadas para la depresión moderada a grave consisten en un apoyo psicosocial básico combinado con fármacos antidepresivos o psicoterapia, como la terapia cognitivo-conductual, la psicoterapia interpersonal o las técnicas para la resolución de problemas.

La depresión se puede prevenir y vencer con el tratamiento aceduado. Una mejor comprensión de qué es la depresión y de cómo puede prevenirse y tratarse contribuirá a reducir la estigmatización asociada a la enfermedad y conllevará un aumento del número de personas que piden ayuda.

Si sufres depresión y necesitas ayuda profesional, no dudes en consultarlos tu caso llamando al (+34) 91 555 40 77

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