Todo el mundo experimenta períodos de estrés, tristeza, dolor o conflicto, de modo que si estás experimentando esta situación u otra similar. Lo que hay que analizar es si es pasajero o se está dilatando en el tiempo. En este último caso, si no lo has hecho ya, piensa en los beneficios de dar el paso.

Acudimos a la terapia para tratar problemas y mejorar una vida ya decente.

Si eres de esas personas que todavía conservan esa idea anticuada de que debes estar loco si vas a terapia, debes saber que los conceptos y las técnicas han evolucionado y estamos muy lejos de ese pensamiento que perpetuaba el modelo médico de la terapia: lejos de pensar que la terapia es para tratar una enfermedad. De hecho, nada más lejos de la realidad. La terapia es de gran utilidad para el bienestar personal, estar saludable y mejorar la calidad de vida.

Ya en pleno 2020, ir al psicólogo es una forma inteligente de actuar cuando buscamos y necesitamos estar mejor. Al igual que vamos al gimnasio para cuidar nuestro cuerpo, la personas acuden al psicólogo para cuidar la mente. La terapia, hoy es día, es considerada un modelo de bienestar.

Siete sencillas razones para acudir a terapia:

  1. Amarse y aceptarse a sí mismo: muchas personas tienen dificultades en este sentido y no tiene por qué estar necesariamente deprimidas o afectadas por otro trastorno mental. La terapia puede ayudarte a explorar obstáculos para la autoestima y enseñarte formas prácticas para que tu bienestar sea una prioridad.
  2. Deseas que tu matrimonio o que tu relación marche sobre ruedas: Muchas relaciones son funcionales, pero ya no son divertidas o está comenzando a faltar la comunicación o la confianza. La terapia te ayudará a mejorar la comunicación y a crear estrategias para devolver la pasión y la emoción a tu relación.
  3. Ser la mejor madre o el mejor padre: muchos de nosotros, a pesar de nuestras propias objeciones, recurrimos a los patrones que hemos vivido en nuestra propia infancia. La terapia puede ayudar a salir de esta rutina y convertirse en la figura que quieres ser (y tus hijos necesitan).
  4. Deseas prosperar en tu desarrollo profesional. Muchas personas no se sienten realizadas haciendo lo que hacen. ¿Por qué no esforzarse por algo diferente? ¿El miedo, el trabajo duro o el conflicto interpersonal te están frenando? La terapia puede ser el catalizador para un cambio saludable hacia tus metas.
  5. Una hora a la semana para concentrarte completamente en ti. La hipnoterapia o la autohipnosis son magníficas herramientas y una gran opción para conseguirlo. Puedes explorar en tu interior, profundizar en tus pensamientos y sentimientos actuales, o simplemente relajarte y dejarte llevar por un estado de relajación profunda. Esta práctica vital se ha convertido en una gran opción hoy en día.
  6. Dejar ir y perdonar: guardar rencor no es una condición diagnosticable, pero tiene graves consecuencias físicas, emocionales y relacionales. A través de la terapia, puedes aprender a resolver estos problemas por ti mismo y seguir adelante.
  7. Deseas expresar tus emociones, sentimientos o incluso desahogarte: la terapia podrás explorar, experimentar y practicar comportamientos que te dan miedo en el resto de la vida. Después de la terapia, te sentirás mejor, sin ese peso que te preocupaba y verás la vida de forma diferente.

Existen muchas situaciones por las que cada persona puede estar pasando, lo importante es entender que la terapia aporta grandes beneficios cuando es llevada a cabo por profesionales, ya que no solo ayuda a tratar problemas graves, sino que ofrece mucho más. Cuanto antes intentes poner solución a ese problema que te impide llevar una vida feliz, menor será la tensión y el estrés al que estarás sometida o sometido, sin olvidar que cuanto antes intentemos poner solución más rápido y fácil va a resultar retomar las riendas de tu vida.

 

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Síntomas que indican cúando debemos acudir al psicólogo